Tabaco y deportes

Tabaco y deportes

Según un estudio realizado en 2009 por el Instituto Nacional de Estadística, uno de cada tres españoles, de más de 16 años, es un fumador habitual u ocasional.

Los factores de riesgo se triplican si a eso sumamos el sedentarismo y una alimentación rica en grasas. De pronto tenemos un triste retrato de la sociedad actual: incremento del consumo de tabaco, sobre todo entre los jóvenes, y aumento de las personas que padecen sobrepeso y obesidad.

El ejercicio físico habitual, ya sea intenso o ligero, permite a nuestro cuerpo aumentar sus defensas – cualquier actividad física debe ser realizada teniendo en cuenta la edad y los trastornos y patologías del individuo y bajo la supervisión de un profesional –, promueve el bienestar psicológico y reduce el estrés. Lo que ayuda a luchar más eficazmente contra el tabaco y la obesidad.

Además, la práctica de ejercicio físico regular reduce el riesgo de sufrir muchas enfermedades – cardiopatías, cáncer de colon, hipertensión, diabetes – a parte de controlar el peso, fortalecer huesos, articulaciones y músculos, minimizar los dolores de artritis y síntomas como la depresión y la ansiedad.